La verdadera causa  

    “Passarella es el gran responsable de la situación de River”, declaró el lunes 4 de junio Norberto Alonso, ex gloria del club riverplatense. Como era de esperarse, esta declaración fue el eje de numerosos debates en varios programas radiales y televisivos que cubren la actualidad del fútbol argentino, como así también en las redes sociales y foros de discusión. Se podría interpretar que esta frase tuvo una gran magnitud no sólo por su contenido en sí, sino que también por el autor de la misma. Cualquier hincha de River Plate sabe muy bien quien es el “Beto” Alonso y conoce su glorioso pasado en la Institución. Esto inevitablemente hace que cada cosa que el ex-jugador diga, retumbe en todo el mundo riverplatense.

 

El ídolo riverplatense fue muy duro con el actual presidente del club.
FOTO: http://www.muyriver.com.ar

 

   Como hincha y socio de River, no hace falta que exprese mi gran respeto y aprecio por Alonso, al cual lo considero como uno de los ídolos indiscutibles de la historia de nuestro club. De todas formas, esto no quita que esté totalmente en desacuerdo con su inoportuna y errada declaración. Creo que al decir eso, Norberto está olvidando  la principal causa del pésimo momento por el cual está atravesando nuestra institución: José María Aguilar, ex presidente del club.

 

José María Aguilar gobernó el club entre el 2002 y el 2009.
FOTO: TÉLAM

 

   Aguilar, junto a toda su comisión directiva, son los grandes responsables del deterioro de nuestro querido River. Si, el mismo Aguilar que fue elegido en el año 2002 y reelecto en el 2005. El mismo Aguilar que en su momento se autodefinió como el “pibe de barrio que desde siempre fue a la popular”. El mismo Aguilar que aparentó expresar un amor incondicional hacia River. Si, increíblemente es el mismo Aguilar que llevó al club a una destrucción generalizada. ¿Por qué digo generalizada? Porque han desmantelado al club en todos sus aspectos; desde lo futbolístico, hasta lo institucional.

 

 

Gonzalo Higuain, uno de los juveniles negociados en la “operación Locarno”.
FOTO: http://www.riverplate.com

Para empezar, han hecho grandes negocios a través del club, los cuales no hicieron más que llenar sus bolsillos personales. Gran parte de las ventas de jugadores durante su mandato fueron poco transparentes. Siempre participaron como intermediarios empresarios con polémicos antecedentes y misteriosamente muy ligados a Aguilar. Tras las ventas, la cifra total de dinero que figuraba en los papeles de la transferencia finalmente nunca terminaba ingresando a las arcas del club. Vale recordar algunos casos mediáticos como la venta del mediocampista Fernando Belluschi o la famosa “Operación Locarno”, en la cual prácticamente se hipotecó el futuro de más de 10 juveniles de las inferiores riverplatenses.

 

   Otro gran negocio fue el de la construcción del museo sobre la historia de River Plate, en donde se cobraron enormes sobreprecios. Lo mismo sucedió con la construcción del estacionamiento, para lo cual se contrató a empresas ligadas al ex presidente del club (también, sobreprecio de por medio). Por otro lado, Aguilar se encargó de cobrar toda la plata de los distintos sponsors por adelantado, incluyendo la de aquellos cuyas duraciones del contrato excedían su mandato. Sucedió esto con sponsors como Adidas, Petrobras y Coca Cola. Algo similar sucedió con los recitales. Con el objetivo de cobrarlos por adelantado,José María tuvo la genialidad de pautar recitales en fechas que iban más allá de su periodo como presidente  (un claro ejemplo de esto son los grupos Metálica y Cold Play, los cuales tocaron casi 9 meses después de haber finalizado el mandato de Aguilar).

 

La construcción del museo es uno de los puntos más investigados por la justicia.
FOTO: http://www.cariverplate.com

 

   Todos estos oscuros negociados, sumados a la falta de una coherente estrategia financiera, llevaron a River a tener el pasivo más grande de su historia (250 millones de pesos) y un déficit operativo mensual de cuatro millones. Esto se reflejado tanto en deudas con empleados, jugadores y proveedores, como así también en el deplorable estado de las instalaciones del club. De hecho, soy testigo de que en el último año de su mandato ha llegado a faltar agua caliente en los vestuarios para socios. Increíble pero real. Las paredes comidas por la humedad, canchas de tennis casi sin polvo de ladrillo y gimnasio sin la mitad de las mancuernas son algunas de las instalaciones que comenzaron su decadencia en este periodo.  

 

Recién en sus dos últimos años de mandato empezó a ser reprochado por los simpatizantes.
FOTO: losborrachosdeltablon.wordpress.com

 

 

   En cuanto al plano futbolístico, no hace falta que explique mucho ya que basta sólo con verlo. Durante su mandato se han comprado jugadores de muy baja calidad que no estaban a la altura de usar nuestra gloriosa camiseta. Prácticamente se regalaron varias promesas de las inferiores, las cuales fueron vendidas sin que puedan brillar primero en River. Todo esto repercutió de manera directa en los resultados: durante la “gestión” de Aguilar sólo se obtuvieron cuatro torneos locales. Para colmo, estos escasos logros se tapan con bochornosas eliminaciones de las copas internacionales (cualquier hincha de River al leer esto se acordaría de la copa Libertadores 2003 o la del 2008) y algunas manchas que quedarán por siempre, como lo fue el hecho de salir, por primera vez en la historia, últimos en un torneo. Sin ir más lejos, si hacemos detalladamente las cuentas, River desciende por las pésimas campañas que hizo durante los últimos tres torneos del periodo “aguilarista”.

 

Daniel Alberto Passarella asumió en diciembre del año 2009.
FOTO: http://www.cariverplate.com

Con todo esto, no estoy intentando dejar bien parado a Daniel Alberto Passarella, ni nada por el estilo. Está más que claro que el actual presidente tuvo varios errores de gestión y que aún le resta mucho por hacer y cumplir. Lo que intento mostrar, es el contexto en el que Passarella asumió la presidencia de River Plate. Se encontró con un club totalmente endeudado (vuelvo a repetir que estamos hablando de la mayor deuda de la historia de la institución) y con sólo 80.000 pesos en efectivo en la caja (literalmente). El sabía  a donde se estaba metiendo a la hora de postularse, pero creo que jamás imaginó este panorama. Hace unos meses presentó una auditoría a partir de la cual se iniciarán acciones legales contra la gestión de José María Aguilar. Más allá de que sepamos que la impunidad es algo característico de nuestro país, espero ansiosamente que se haga justicia.

 

 

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