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   Las barras, una nueva herramienta política

Durante los últimos años, los barras encontraron una función que trasciende a sus respectivos clubes y los pone al servicio de distintos partidos políticos. Incentivados por el dinero, son capaces de realizar cualquier tipo de función.

La relación entre la política y las barras bravas es cada vez más profunda. Tanto las barras de la primera categoría, como las de los torneos del ascenso, tienen sus particulares conexiones. Gustavo Grabia, periodista del diario Olé, investiga hace más de diez años los movimientos de estos violentos grupos. “Las barras de los equipos más importantes son las que se relacionan con los principales partidos políticos; pero las del ascenso no se quedan afuera y por lo general, son contratadas por los gobiernos municipales”, contó Grabia.  Hay vínculos más explícitos que otros, como por ejemplo, los de la barra brava de River Plate con la Secretaría de Comercio Interior de la Nación. Otro ejemplo serían los claros nexos entre la facción de “La Doce” comandada por Rafael Di Zeo y el gobierno de Mauricio Macri; vínculo que nació cuando el actual líder del PRO era el presidente de Boca Juniors.

La barra brava de River Plate comenzó a trabajar con Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior, en el año 2009.
FOTO: MARCOS CARCAVALLO

En el conourbano, la relación también es notoria.  Tras el crimen de Mariano Ferreyra, quedaron expuestos los vínculos entre la barra de Defensa y Justicia con distintos sindicatos ferroviarios; el acusado de comandar la “patota” que asesinó al joven militante es Harry Favale, líder de esa barra desde hace más de siete años. A Favale, también se lo vio en varias ocasiones custodiando la espalda del actual vicepresidente Amado Boudou.  Por su parte, la barra de Chacarita, organiza desde hace más de cuatro años los actos políticos de la municipalidad de San Martín y tiene fuerte vinculaciones con el gobernador Daniel Scioli. Estos son solo algunos de los tantos ejemplos de las conexiones entre la dirigencia política y las barras bravas.

Amado Boudou custodiado a su izquierda por Cristian Favale, en pleno acto político.
FOTO: ELOJODIGITAL.COM

Este nuevo rol de los barrabravas, les brinda no sólo beneficios económicos, sino que también protección judicial. Según Grabia, los vínculos entre la política y las barras, transformó a estas últimas en “mafias incontrolables”.  El periodista aseguró que hoy en día, la mitad de los ingresos de estos grupos proviene de sus lazos con las entidades y agrupaciones políticas. Nora Tarraga, integrante de la organización “Salvemos al Fútbol”, afirmó que a través de los contactos políticos, los barras “cierran el círculo de un negocio perfecto”, ya que además de aumentar sus ganancias, se “alían con la impunidad”.

Tarraga pone el ejemplo algunos casos en los que misteriosamente se detuvieron investigaciones;  casos como  el asesinato del hincha de Tigre, Marcelo Cejas, el cual fue apedreado en el 2007, cuando su equipo se enfrentó a Nueva Chicago. Los acusados de este crimen son miembros de la barrabrava del club de Mataderos, pero gracias a sus contactos con el gobierno municipal, la causa jamás progresó.  El mismo tipo de protección se aplicó a Julio Capella, miembro  de la barra de Huracán. Capella fue filmado mientras disparaba de manera indiscriminada durante las tomas del parque Indoamericano, ocurridas en el 2010. Sorprendentemente,  la justicia afirmó no tener las suficientes pruebas para juzgarlo, con lo cual la causa se archivó. Meses después, salieron a la luz varios vínculos de Capella con distintas agrupaciones kirchenristas.

Por sus contactos políticos, los barras de River e Independiente logran ponerse un chaleco amarillo para custodiar recitales.
FOTO: MARCOS CARCAVALLO

Que a los barrabravas les conviene tener estos vínculos, está claro. Ahora la pregunta sería, en qué le son funcionales ellos a los dirigentes políticos. Las barras realizan tareas de lo más diversas. Desde pegar carteles, hasta organizar actos políticos y movilizar partidarios. Pero su rol no termina allí. “Muchas veces, los barras hacemos el trabajo más oscuro de la política”, comentó un miembro de la segunda línea de la barra brava de River Plate, cuya identidad pidió no ser revelada. El barra afirmó que más allá de las funciones operativas, muchas veces son enviados a “chicanear y apretar gente”.  “Durante el conflicto del Gobierno con el campo, nosotros éramos enviados a controlar las protestas de los productores y sobre todo, a presionarlos”, ejemplificó.  Algo similar sucedió en la Feria del Libro del 2010, cuando se presentaba un conocido libro que cuestionaba los índices del INDEC.  Aquí se vio al “Gusano” Girón, referente de la barra de Nueva Chicago, agrediendo y lanzando sillas por el aire.

Para Grabia, es incoherente culpabilizar únicamente a los presidentes de los clubes por el poder que estos violentos grupos tienen. “Jamás se va a solucionar el tema de las barras si desde la política se los sigue contratando”, comentó.  Por otro lado, Tarraga afirmó que la eliminación de las barras debe trabajarse desde una “intensa política de Estado”. Además, agregó que la presencia de estos sujetos en los partidos políticos, no hace más que dañar la imagen de la dirigencia pública. “No soy optimista con respecto al futuro de estos vínculos, no hay predisposición dirigencial para revertir esto. A las dos partes los beneficia mucho esta relación”, agregó. La relación de  la política con las barras bravas es evidente y por ahora no parece tener solución.  Los políticos hallaron una eficiente pero peligrosa herramienta.

Gustavo Grabia

Gustavo Grabia es egresado de la carrera Ciencias de la Comunicación de la facultad de la UBA. Hace más de diez años que se desempeña como periodista en el diario Olé. Actualmente ocupa el cargo de editor y es uno de los mayores conocedores de los movimientos de las barras bravas de los distintos clubes del fútbol argentino.

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El protector nocturno

Walter Sánchez es el encargado de la seguridad en la calle Bolivar, en el partido de San Fernando. Sus más de diez años en la profesión lo llevaron a modificar su estilo de vida y comprender la dureza de la calle.

    La seguridad es un tema que desde hace tiempo preocupa a todos los argentinos. El constante crecimiento de esta problemática social, sumado a la ineficiencia de la policía, lleva a la sociedad a tener que tomar medidas extremas. Es así como nacen los denominados “vigilantes callejeros” o más bien conocidos como los “garitas”; un clásico argentino. La dureza de esta profesión no es apta para cualquier tipo de persona. Es aquí cuando nacen historias como la de Walter Sánchez.

Walter Sánchez

El turno de Walter termina a las 7 de la mañana.
FOTO: Marcos Carcavallo

    Walter trabaja 12 horas diarias. Lleva más de 10 años cuidando la calle Bolivar, en el partido de San Fernando. Su vocación por la vigilancia también se ve reflejada en su pasado, cuando custodiaba la puerta de conocidos locales bailables. “Cuidar a la gente me hace sentir bien, siento que contribuyo al bien común”, comenta. Sánchez tiene 42 años y vive en una pequeña casa localizada en el barrio de Garín.  Fanático del fútbol  y de las motos,  afirma que lleva adelante un estilo de vida “austero y optimista”. Sin embargo, reconoce que su profesión lo ha privado de tener amigos y sobre todo, una mujer que lo acompañe. “Me gustaría tener una mujer con la cual pueda compartir todo, pero a esta altura la veo complicada”, cuenta de manera resignada Walter. 

    

La calle Bolivar tiene unas 4 cuadras de extensión y cuenta con un total de 22 casas.
FOTO: Marcos Carcavallo

    La complejidad de los horarios lo llevó a modificar por completo su rutina de vida. “Haber trabajado tanto tiempo en este turno me llevó a vivir al revés de la gente. Cuando ellos se van a dormir, yo recién arranco a trabajar”, dice Walter, con un tono casi irónico. Su día comienza a las 13, tras sólo cinco horas de sueño.  Sabe que tiene poco tiempo antes de emprender su ida al trabajo y por eso, aprovecha ese tiempo para poder disfrutar de sus gustos personales.  El ejercicio físico, una buena película o pasear con su moto, son unas de las pocas actividades que lo ayudan a esparcirse.  A las 19, luego de un extenuante y largo viaje, llega a su garita dispuesto a comenzar una nueva jornada de vigilancia. A veces se olvida de llevar comida, con lo cual pasa a depender de la generosidad de algún vecino. El sueño, la sed y el hambre, son algunos de los enemigos a los que un vigilante debe enfrentar y más aún, en el turno nocturno.

La calle Bolivar

Al caer la noche, la calle Bolivar cambia su apariencia.
FOTO: Marcos Carcavallo

  

     “Esta profesión me enseñó lo que es la calle; me hizo entenderla”,  afirma Sánchez, mientras señala a su alrededor. Sus largas noches patrullando bajo la luz de la luna lo llevaron a vivir situaciones que, según él, lo “curtieron”. Él es consciente que su compleja función muchas veces ha puesto en peligro su propia vida y sin embargo, no siente temor.  “Nunca olvidaré aquel día en que quedé en medio de una balacera entre tres delincuentes y dos agentes de la Policía Federal”, comenta. Walter participó de varios sucesos que lo pusieron cara a cara con la delincuencia. Desde correr a ladrones que intentaban saltar el muro de alguna casa, hasta denunciar tráfico ilegal de droga en la cuadra. Durante su turno, vio la peor cara de la noche y él está seguro de que eso, “lo hizo fuerte”.

La casilla es su único refugio para el frío nocturno.
FOTO: Marcos Carcavallo

  

    Tantos años ocupando la misma garita, llevaron a Walter a ser un personaje querido en la cuadra.  Su constante buena predisposición  y sus fluidos diálogos con los vecinos, son algunos de los factores que lo muestran como una persona confiable. “Lo conozco a Walter desde que comenzó a trabajar aquí. Es muy buen tipo y ha demostrado tener vocación de servicio”, afirma Carlos Lombardi, un hombre de 50 años que vivió toda su vida en la calle Bolivar. “Está siempre atento a todo, nada de lo que pasa en esta calle puede escapar a su mirada”, sostiene Enrique Pinto, quiosquero de la zona. La postura de los vecinos, no son más que evidentes pruebas de la eficacia y dedicación de Walter. Un hombre que  constantemente saca provecho de la dureza de la profesión. Un hombre cuya principal responsabilidad, es el bienestar de los demás.      

 

COMO LO VI

No fue complicado acceder a Walter y sus historias. En todo momento mostró buena predisposición para responder. Su buen sentido del humor y su claridad para describir sus pensamientos hicieron que la charla sea más que fluida. Hubo ciertos temas relacionados a su vida personal, en los cuales mostró cierto hermetismo, aunque eso no fue un impedimento para poder conocer sus largas historias.  

El triunfo fue sólo de los hinchas

 

El domingo 26 de agosto, River Plate y San Lorenzo de Almagro protagonizaron uno de los clásicos más importantes del fútbol argentino. Los hinchas agotaron las entradas de todas las tribunas y jugaron su propio partido.  Su euforia y entusiasmo fue opacado por el flojo rendimiento de los jugadores.

    En el fútbol argentino hay ciertos partidos que logran conquistar la atención hasta de los menos interesados en este deporte. Son partidos que debido a su importancia y a la gente que mueven,  pasan a ser eventos que trascienden lo estrictamente futbolístico.  Este tipo de encuentros son los que tienen a los grandes e históricos equipos como protagonistas. Pero no sólo son los equipos los que protagonizan estos sucesos, sino también sus hinchas.  Son ellos los que transforman a estos certámenes en una verdadera fiesta.

    El domingo 26 de agosto, a las 19, se disputó uno de los clásicos más antiguos e importantes del fútbol argentino.  River Plate y San Lorenzo de Almagro se volvieron a ver las caras en el Estadio Antonio Vespucio Liberti. Fue el primer clásico oficial para el club de Nuñez tras su vuelta a primera, lo que se tornó en un condimento más que especial para este encuentro.  Tras un año sin cruzarse y con las entradas totalmente agotadas, era de esperarse que el duelo de hinchadas pasara a ser un partido aparte. Sólo restaba el buen fútbol.

 

Desde temprano, los hinchas formaron largas filas en los accesos.
FOTO: Marcos Carcavallo

 

     Pasadas las 17, eran muchos los hinchas tempraneros que comenzaban a formar largas colas en las entradas a las tribunas.  “Está estimada la presencia de más de 45 mil personas, con lo cual es fundamental que la gente llegue temprano”, sostuvo Gustavo Mazzi, supervisor de los molinetes de acceso a la popular local. Una hora antes del comienzo del encuentro,  los hinchas riverplatenses comenzaron con su clásica previa en el playón central del club. Al compás de los bombos, comenzaron a entonar los clásicos cánticos contra el rival. Mientras tanto, por la calle Quinteros, llegaba una caravana de más de nueve colectivos colmados de hinchas sanlorencistas.  El frío y el viento no fueron un impedimento para los fanáticos, que se acercaron al Monumental con un sólo objetivo: alentar a su equipo.

 

En la popular visitante no cabía un alfiler.
FOTO: Marcos Carcavallo

 

    Como suele suceder en este tipo de partidos, el recibimiento de los equipos fue un capítulo aparte. Serpentinas, globos y alguna que otra bengala formaron parte del colorido cotillón. Durante el primer cuarto de hora del partido, los cánticos de ambas hinchadas eran incesantes. La parcialidad visitante, se encargaba en todo momento de recordarle a los locales su fatídico paso por el torneo de la “B” Nacional. Toda esta euforia, poco a poco fue siendo inhibida por el mal desempeño futbolístico. A lo largo del segundo tiempo, la impaciencia de los hinchas se hizo evidente y la tensión pasó a ser la principal protagonista de la tarde. Nada pudo invocar al buen fútbol y el partido finalizó sin goles.

 

Desde las plateas bajaron la mayoría de los reproches hacia los jugadores.
FOTO: Marcos Carcavallo

 

    En la popular local, sólo se veían rostros enojados y enfurecidos. “Fue un partido horrible, de haberlo sabido me quedaba en casa viéndolo con un café”, comentaba irónicamente Nicolás Benoit, un fanático riverplatense decepcionado con el rendimiento de su equipo. Por el lado de la parcialidad visitante, parecía ser que el punto obtenido fue más que satisfactorio. “Con lo mal que jugamos, el empate es como haber ganado”,  afirmó Juan Pablo Falcón, hincha de San Lorenzo y miembro de la Filial Bernal.  El próximo destino de los hinchas riverplatense es Santa  Fe, en donde River enfrentará a Colón. En cuanto a los fanáticos de San Lorenzo, deberán llevar su aliento a Sarandí, cuando su equipo enfrente a Arsenal.

 

La verdadera causa  

    “Passarella es el gran responsable de la situación de River”, declaró el lunes 4 de junio Norberto Alonso, ex gloria del club riverplatense. Como era de esperarse, esta declaración fue el eje de numerosos debates en varios programas radiales y televisivos que cubren la actualidad del fútbol argentino, como así también en las redes sociales y foros de discusión. Se podría interpretar que esta frase tuvo una gran magnitud no sólo por su contenido en sí, sino que también por el autor de la misma. Cualquier hincha de River Plate sabe muy bien quien es el “Beto” Alonso y conoce su glorioso pasado en la Institución. Esto inevitablemente hace que cada cosa que el ex-jugador diga, retumbe en todo el mundo riverplatense.

 

El ídolo riverplatense fue muy duro con el actual presidente del club.
FOTO: http://www.muyriver.com.ar

 

   Como hincha y socio de River, no hace falta que exprese mi gran respeto y aprecio por Alonso, al cual lo considero como uno de los ídolos indiscutibles de la historia de nuestro club. De todas formas, esto no quita que esté totalmente en desacuerdo con su inoportuna y errada declaración. Creo que al decir eso, Norberto está olvidando  la principal causa del pésimo momento por el cual está atravesando nuestra institución: José María Aguilar, ex presidente del club.

 

José María Aguilar gobernó el club entre el 2002 y el 2009.
FOTO: TÉLAM

 

   Aguilar, junto a toda su comisión directiva, son los grandes responsables del deterioro de nuestro querido River. Si, el mismo Aguilar que fue elegido en el año 2002 y reelecto en el 2005. El mismo Aguilar que en su momento se autodefinió como el “pibe de barrio que desde siempre fue a la popular”. El mismo Aguilar que aparentó expresar un amor incondicional hacia River. Si, increíblemente es el mismo Aguilar que llevó al club a una destrucción generalizada. ¿Por qué digo generalizada? Porque han desmantelado al club en todos sus aspectos; desde lo futbolístico, hasta lo institucional.

 

 

Gonzalo Higuain, uno de los juveniles negociados en la “operación Locarno”.
FOTO: http://www.riverplate.com

Para empezar, han hecho grandes negocios a través del club, los cuales no hicieron más que llenar sus bolsillos personales. Gran parte de las ventas de jugadores durante su mandato fueron poco transparentes. Siempre participaron como intermediarios empresarios con polémicos antecedentes y misteriosamente muy ligados a Aguilar. Tras las ventas, la cifra total de dinero que figuraba en los papeles de la transferencia finalmente nunca terminaba ingresando a las arcas del club. Vale recordar algunos casos mediáticos como la venta del mediocampista Fernando Belluschi o la famosa “Operación Locarno”, en la cual prácticamente se hipotecó el futuro de más de 10 juveniles de las inferiores riverplatenses.

 

   Otro gran negocio fue el de la construcción del museo sobre la historia de River Plate, en donde se cobraron enormes sobreprecios. Lo mismo sucedió con la construcción del estacionamiento, para lo cual se contrató a empresas ligadas al ex presidente del club (también, sobreprecio de por medio). Por otro lado, Aguilar se encargó de cobrar toda la plata de los distintos sponsors por adelantado, incluyendo la de aquellos cuyas duraciones del contrato excedían su mandato. Sucedió esto con sponsors como Adidas, Petrobras y Coca Cola. Algo similar sucedió con los recitales. Con el objetivo de cobrarlos por adelantado,José María tuvo la genialidad de pautar recitales en fechas que iban más allá de su periodo como presidente  (un claro ejemplo de esto son los grupos Metálica y Cold Play, los cuales tocaron casi 9 meses después de haber finalizado el mandato de Aguilar).

 

La construcción del museo es uno de los puntos más investigados por la justicia.
FOTO: http://www.cariverplate.com

 

   Todos estos oscuros negociados, sumados a la falta de una coherente estrategia financiera, llevaron a River a tener el pasivo más grande de su historia (250 millones de pesos) y un déficit operativo mensual de cuatro millones. Esto se reflejado tanto en deudas con empleados, jugadores y proveedores, como así también en el deplorable estado de las instalaciones del club. De hecho, soy testigo de que en el último año de su mandato ha llegado a faltar agua caliente en los vestuarios para socios. Increíble pero real. Las paredes comidas por la humedad, canchas de tennis casi sin polvo de ladrillo y gimnasio sin la mitad de las mancuernas son algunas de las instalaciones que comenzaron su decadencia en este periodo.  

 

Recién en sus dos últimos años de mandato empezó a ser reprochado por los simpatizantes.
FOTO: losborrachosdeltablon.wordpress.com

 

 

   En cuanto al plano futbolístico, no hace falta que explique mucho ya que basta sólo con verlo. Durante su mandato se han comprado jugadores de muy baja calidad que no estaban a la altura de usar nuestra gloriosa camiseta. Prácticamente se regalaron varias promesas de las inferiores, las cuales fueron vendidas sin que puedan brillar primero en River. Todo esto repercutió de manera directa en los resultados: durante la “gestión” de Aguilar sólo se obtuvieron cuatro torneos locales. Para colmo, estos escasos logros se tapan con bochornosas eliminaciones de las copas internacionales (cualquier hincha de River al leer esto se acordaría de la copa Libertadores 2003 o la del 2008) y algunas manchas que quedarán por siempre, como lo fue el hecho de salir, por primera vez en la historia, últimos en un torneo. Sin ir más lejos, si hacemos detalladamente las cuentas, River desciende por las pésimas campañas que hizo durante los últimos tres torneos del periodo “aguilarista”.

 

Daniel Alberto Passarella asumió en diciembre del año 2009.
FOTO: http://www.cariverplate.com

Con todo esto, no estoy intentando dejar bien parado a Daniel Alberto Passarella, ni nada por el estilo. Está más que claro que el actual presidente tuvo varios errores de gestión y que aún le resta mucho por hacer y cumplir. Lo que intento mostrar, es el contexto en el que Passarella asumió la presidencia de River Plate. Se encontró con un club totalmente endeudado (vuelvo a repetir que estamos hablando de la mayor deuda de la historia de la institución) y con sólo 80.000 pesos en efectivo en la caja (literalmente). El sabía  a donde se estaba metiendo a la hora de postularse, pero creo que jamás imaginó este panorama. Hace unos meses presentó una auditoría a partir de la cual se iniciarán acciones legales contra la gestión de José María Aguilar. Más allá de que sepamos que la impunidad es algo característico de nuestro país, espero ansiosamente que se haga justicia.

 

 

El sábado 5 de mayo River Plate recibió en su estadio a Gimnasia y Esgrima de Jujuy. El equipo de Almeyda estaba obligado a ganar y sus hinchas, dominados por la impaciencia, se lo hicieron saber en cada instante del partido.  Del otro lado se encontraba el equipo jujeño, acompañado por una caravana de más de 4.000 hinchas provenientes del norte. Ingeniosos cánticos, banderas, bombos, bengalas y todo tipo de cotillón, sirvieron para que el folclore futbolero sea el protagonista de la tarde.  Con las entradas totalmente agotadas, el partido también se jugó en las tribunas.

Pasadas las 16 , era cada vez mayor la cantidad de hinchas riveplatenses que se acercaban  al Estadio Antonio Vespusio Liberti para cumplir con un único objetivo: alentar a su equipo. Aún faltaba mucho para el comienzo del encuentro, pero la gran cantidad de gente que se concentraba en los accesos a las distintas tribunas demostraba que no iba a ser un partido cualquiera. La fila para ingresar a la tribuna “Enrique Omar Sívori”, popular local, superaba casi las tres cuadras. Todo esto era lógico teniendo en cuenta que en la semana previa se agotaron todas las plateas y populares puestas a la venta . “Hoy se sabía que iba a ser así, por la situación de River y estando en la recta final del torneo, era más que obvio que había que venir más temprano que nunca”, afirmó Ernesto Villas, encargado de los cacheos de seguridad ubicados en la intersección de la Avenida Figueroa Alcorta y Udaondo.

En el otro extremo del estadio, por la Avenida Quinteros, ingresaban pasivamente los hinchas del equipo visitante. Durante la semana previa, se había especulado mucho sobre la excesiva cantidad de entradas que la dirigencia riverplatense le había otorgado al club jujeño, pero ante la sorpresa de todos, los hinchas de Gimnasia agotaron las 4.500 entradas disponibles. Una caravana de aproximadamente 60 colectivos arribó al Monumental pasadas las 17 . No fue un viaje barato para los simpatizantes del “lobo jujeño”, ya que el paquete que incluía traslado, entrada y un clásico “chori” de cancha, costaba alrededor de 550 pesos. El rostro de los hinchas que bajaban de los ómnibus evidenciaba un gran cansancio, fruto de un viaje de interminables horas. “Gasté la mitad de mi sueldo en venir hasta acá, pero no me importa, me moría de ganas de conocer la cancha de River”, afirmó eufóricamente Cristian Fretes, fanático de Gimnasia.

El tatuaje de Walter Codias.
FOTO: Marcos Carcavallo

Si hay algo que caracteriza al fútbol argentino es justamente su folclore. Personajes de los más extraños llamaron la atención por sus particular vestimenta o por sus exóticas cábalas. “Ya no podemos perder más puntos, hoy hay que ganar sí o sí. Como cábala, me vine caminando desde Estación Rivadavia”, comentó alegremente Walter Codias, uno de los tantos fanáticos de River Plate que ansiaba por la victoria de su equipo. “Hoy es un día especial porque estreno tatuaje de River”, agregó Codias. A una hora de comenzar el partido, todo el caudal de hinchas que transitaba por la Avenida Figueroa Alcorta puso su mirada en un Ford Falcon que estacionó justo en la esquina. Lo particular de este vehículo es que estaba pintado con los colores de River y decorado con una enorme variedad de afiches y carteles de dicho equipo.  Los hinchas jujeños, también hicieron sus promesas. “Voy a estar todo el partido con esta máscara de lobo. Aunque me cuesta respirar, siempre me trae suerte”, comentó Jesús Martel, simpatizante de Gimnasia y gran creyente de las cábalas.

Los hinchas hacen cualquier cosa para demostrar su pasión.
FOTO: Marcos Carcavallo

En los minutos previos al comienzo del certamen, el marco de las tribunas era impactante. El estadio estaba prácticamente repleto. Tanto las populares, como las plateas laterales, rebalsaban de gente. Por el lado de la popular local, la barra del club de Nuñez, denominada “Los Borrachos del Tablón”, ingresaba poco a poco con sus respectivos bombos y con todas sus banderas. A su vez, se iban repartiendo entre los hinchas globos rojos y blancos, lo que brindaba un gran colorido a la tribuna. Por otro lado, en la popular visitante, los fanáticos del “lobo” entonaban fuertemente sus canciones, mientras desplegaban una enorme bandera argentina. Para el recibimiento a su equipo, encendieron una gran cantidad de bengalas de humo, lo que a su vez dificultó la visibilidad en los primeros segundos del encuentro. Ambas hinchadas comenzaron la tarde aportando mucho color y fervor. Sólo restaba el buen fútbol.

Las entradas se agotaron cuatro días antes del partido.
FOTO: Marcos Carcavallo

El transcurso del partido se vivió con mucha intensidad. La hinchada local se mostró muy confiada los primeros minutos, cantando y saltando eufóricamente, casi sin importarle lo que sucedía en el campo de juego. “No alcanzan las tribunas, no alcanzan las entradas, les demostramos lo que es River en las malas”, entonaban alegremente tanto la platea como la popular. La parcialidad visitante, a pesar de su inferioridad numérica, se hacía notar mediante sus 12 bombos, los cuales  sonaban y sonaban casi sin parar. La poca emoción que ofrecía el partido no parecía poder apagar la euforia que se vivía en las tribunas. El entretiempo serviría de descanso para las más de 60.000 gargantas que hasta el momento eran las únicas protagonistas de un aburrido partido que aún no ofrecía goles. Era evidente que el segundo tiempo no iba a ser igual de festivo, por lo menos por parte de los hinchas riverplatenses, que poco a poco iban perdido la paciencia.

La impaciencia de los hinchas jugó en contra del equipo de Almeyda.
FOTO: Marcos Carcavallo

En los primeros minutos de la segunda parte del juego, la presión de la parcialidad local sobre sus jugadores se empezó a sentir cada vez más. “Como nos gusta sufrir, siempre nos pasa lo mismo con estos equipos chicos”, gritó con bronca un hincha de River. Lo que en el primer tiempo eran cantos y aplausos, en el segundo fueron murmullos y gritos aislados. “Esta noche cueste lo que cueste, esta noche tenemos que ganar”, fue el primer canto generalizado y amenazante de la hinchada del equipo de Nuñez. Los hinchas de Gimnasia parecían disfrutar de esta situación y por eso seguían cantando sin parar. Iban 30 minutos y el equipo de Almeyda no podía marcar la diferencia. La tensión se había apoderado de todo el estadio. Sus hinchas tenían bien en claro que un empate de local ante Gimnasia de Jujuy, era sinónimo de derrota.

El “Chori” Dominguez eludió hábilmente a dos jugadores del lobo jujeño y tiró un centro justo a la cabeza de David Trezeguet, el cual empujó la bola hacia la red. Gol de River. Gritos eufóricos bajaron desde todas las tribunas locales. Un alivio para varios corazones que venían latiendo demasiado rápido a lo largo de toda la tarde. De un minuto a otro, cambió todo el panorama. Parecía como si varios hinchas hubiesen vuelto a la vida. A cinco minutos del final, River pasaba a ganar 1 a 0 y la fiesta se volvía a apoderar del Estadio Monumental.

El pitazo final del árbitro marcó el fin de una jornada futbolística muy intensa. Al igual que los jugadores, los hinchas riverplatenses se abrazaban alegremente. Un simple gol pudo cambiar el estado anímico de casi el estadio entero. La parcialidad local se quedó un buen tiempo cantando y festejando, mientras los simpatizantes del equipo visitante se retiraron rápidamente para emprender lo que sería un largo viaje de vuelta a su provincia. Algunos de ellos se quedaron un rato más sacando algunas fotos, mientras se insultaban con los plateistas de River. Recién dos horas luego de finalizado el partido, se retirarían del estadio los últimos simpatizantes del club de Nuñez, junto con algunos periodistas que se habían quedado cerrando sus informes desde el campo de juego. Las luces se fueron apagando de a poco. La salida de las hinchadas se produjo en calma y sin ningún altercado. Más allá de la tensión vivida por los fanáticos de River Plate durante el partido, ningún hecho de violencia opacó la tarde. Esta vez, ganó el folclore.

LA OBESIDAD INFANTIL CRECIÓ UN 30% EN LA ÚLTIMA DECADA

La obesidad infantil, una creciente amenaza

La obesidad es una de las enfermedades más habituales en niños y jóvenes. Sus consecuencias van desde lo físico hasta lo psicológico, reduciendo de manera directa sus esperanzas de vida.   

    Un reciente estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud sostuvo que alrededor de 43 millones de niños menores de cinco años sufren de obesidad. A su vez, afirma que el 65% de la población mundial vive en países donde el sobrepeso y la obesidad se cobran más vidas de personas que la insuficiencia ponderal. Esto demuestra claramente que la obesidad es una enfermedad que atenta de manera progresiva contra la salud de los niños y jóvenes. El principal problema de esta situación es que la obesidad en la niñez, sin el tratamiento adecuado,  tiende a mantenerse en la adolescencia, como así también en la vida adulta.

     Muchas veces se interpretan los términos obesidad y sobrepeso como sinónimos, lo cual es un grave error. El primero hace referencia a un trastorno metabólico que conduce a una excesiva acumulación de energía en forma de grasa corporal en relación con el valor esperado según el sexo, talla y edad. El segundo alude a un peso corporal mayor en relación al valor esperado según las mismas variables. Existen diversas técnicas de medir la grasa corporal (ideal para diagnosticar la obesidad) entre las cuales destacamos la antropometría, la pletismografía por desplazamiento de aire y la impedanciometría, entre otras.

La mala alimentación, principal causa de la excesiva concentración de grasa en el cuerpo.
FOTO: hcgdieta.org

    Un niño que padece de obesidad se expone a distintos riesgos en el corto y largo plazo de su vida. Estos riesgos se basan en enfermedades ortopédicas, respiratorias, cardiovasculares, digestivas, dermatológicas y endocrinas. También se debe tener en cuenta los daños psicológicos que el niño puede llegar a sufrir. La obesidad infantil tiende a perpetuarse en la edad adulta produciendo alteraciones en el metabolismo de los hidratos de carbono y en el perfil de los lípidos plasmáticos. Esto puede traer como consecuencia la hipertensión arterial y el desarrollo precoz de la aterogénesis.


    Esto demuestra que dicha enfermedad afecta directamente el funcionamiento de ciertas hormonas del cuerpo. Está científicamente comprobado que el 55% de la variabilidad de la sensibilidad a la insulina en los niños está determinada por el contenido de tejido adiposo. Vale la pena aclarar que la insulina es la hormona encargada de controlar el nivel de glucosa en la sangre, ya que permite el ingreso de las misma a las células.  A partir de aquí, surgen todas complicaciones endócrinas que la excesiva concentración de grasa corporal puede provocar en un niño.
      La primera alteración se produce cuando las células se vuelven resistentes a los efectos de la insulina, produciéndose de esta manera lo que se denominaría “resistencia a la insulina”. “Cuando la función de la insulina comienza a ser ineficaz, el nivel de glucosa en sangre aumenta, pero disminuye la energía en las diferentes células. Comienza a gestarse un gran desequilibrio”, afirmó Carlos Galmarini, ex jefe del departamento de endocrinología del Hospital de San Isidro.  Ante esta situación, el páncreas continuará generando cada vez más insulina, la cual no hará otra cosa que acumularse en la sangre, dando lugar a la hiperinsulinemia. “Muchos creen que la obesidad es un problema meramente estético, pero no se dan una idea del desorden hormonal que esta enfermedad provoca”, agregó Carlos. También nos comentó que esta abundancia de glucosa en sangre en un niño, puede derivar en una diabetes durante su adolescencia.

La acumulación excesiva de grasa provoca un desequilibrio de la cantidad de insulina.
FOTO: txdiabetes2.wordpress.com

     “Hay una relación directa entre la obesidad y el comportamiento de estas hormonas, con lo cual la nutrición sana desde la niñez puede ayudar a evitar este tipo de complicaciones”, comentó Carlos, el cual estudió muchos temas relacionados a la nutrición. Son numerosos los factores de esta enfermedad durante la etapa pediátrica y por eso es elemental su correspondiente tratamiento ya que en caso contrario, sus secuelas se perpetúan a lo largo de toda la vida.

FUENTES:  

Suplemento Navarra: La obesidad infantil

 – Jordina Casademunt; Sobrepeso y obesidad infantil;  Editorial Océano; 2005       

 – Artículo publicado en “Vida y Salud”

 – Artículo brindado en clase

 – Portal Clínica Navarra

 

UNA MOVIDA MANERA DE RECIBIR LA PASCUA

Un sábado distinto en Times Square

Times Square, uno de los lugares más destacados de la ciudad de New York, recibió la pascua con muchos shows y su habitual actividad comercial. Miles de personas se acercaron a disfrutar de un sábado a la noche muy movido. 

El sol agonizaba y comenzaba a esconderse detrás del imponente Empire State, uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad. El reloj marcó las 7 de la tarde y la enorme cantidad de gente que ya transitaba por el Times Square indicaba que no iba a ser un sábado cualquiera.

Desde temprano la gente llenó las calles del Time Square.

Es habitual que los días sábados la gente asista desde más temprano a disfrutar de los más variados eventos que ofrece la cuadra más movida de Manhattan. Justamente es el día de la semana en que la demanda llega a niveles muy altos, provocando que suceda lo mismo con la oferta. Los distintos comercios cierran más tarde, las alternativas gastronómicas aumentan, los vendedores ambulantes se multiplican, hay más publicidad en las pantallas (anunciar en este día es más caro), se realizan eventos callejeros gratuitos y toda una serie de factores que le dan un sabor especial a este día.

Las pantallas en ningún momento pararon de emitir publicidades.

Este sábado sin lugar a dudas no iba a ser uno más del montón. La semana santa trajo consigo un elevado número de turistas que no dudaron en conocer y vivir lo que es Times Square en la noche más especial de la semana. Gran parte de los comercios ubicados allí decidieron extender aún más sus horarios de trabajo y permanecer abiertos hasta incluso pasada la medianoche. “Un sábado normal estamos hasta las 12 de la noche, pero excepcionalmente hoy estamos hasta las 2 de la madrugada”, afirmó Eleonora Del Talar, joven mexicana que trabaja en la conocida tienda Levis, ubicada en el corazón de la zona. Otro claro ejemplo de esto es el local de Starbucks, la cual permaneció abierta toda la noche con el objetivo de vender sus dulces productos tano a los trasnochadores como a los que madrugaron para comenzar el domingo de pascuas. Las distintas obras de teatro, principal atracción del lugar, también buscaron sacar provecho y agregaron funciones extras. Se agotó prácticamente todo. Obras recién estrenadas como “Wicked” o “Spiderman” fueron las más cotizadas, seguidas por otras tradicionales como el “Rey León” y “Evita”.

Los muñecos, una de las pricipales atracciones en la calle.

Pasadas las 10 de la noche, un musical nutrido de los más variados instrumentos comenzó su show en la calle. La gente pobló poco a poco la pequeña tribuna que se montó para ello. Fue una buena alternativa para aquellos que no asistieron a ninguna de los espectáculos teatrales. Unos minutos más tarde, a unos 40 metros de ahí,  tuvo inicio una especie de baile callejero llevado a cabo por hábiles raperos. Todo esto, sumado a las numerosas personas disfrazadas que  ofrecían sacarse fotos con la gente a cambio de unas monedas, hacía que la atracción y diversión se expanda a lo largo y ancho de todo Times Square.

En los distintos puestos móviles se podían hallar productos de todo tipo.

El reloj marcó la medianoche. El espíritu consumista no parecía cesar. La gente seguía haciendo grandes colas para comprar. A esta hora, lo que más se hacía notar era la venta callejera. Ropa, collares, autoretratos dibujados en el momento y juguetes eran algunas de las cosas que se podría encontrar en sus carros. Algunos estuvieron desde temprano pero muchos otros, no tan legales, comenzaron a vender ya entrada la noche. “Durante la semana tengo mi puesto de ropa en Central Park pero los sábados me vengo para acá. Debo empezar a vender a esta hora para evitar problemas con la policía”, sostuvo José Enrique Ulate, costarricense que vive en los Estados Unidos desde hace 10 años.

A las 2 de la mañana el panorama comenzó a cambiar. Varios comercios bajaron sus persianas, mientras que los distintos shows empezaron a darle un cierre a lo que fue una intensa jornada. El caudal de gente circulando ya era bastante menor. El ambiente en la calle ya no era tan familiar, sino más bien juvenil. “Fue una noche increíble, lo disfruté mucho. Lo que más me impresionó fue la mezcla de gente que se junta aquí, hay personas provenientes de todo el mundo”, dijo eufóricamente Paola Vilamontes, turista colombiana que eligió New York para vacacionar. La noche parecía ir llegando a su fin. Times Square comenzaba su descanso, aunque sólo por una semana.